domingo, 15 de enero de 2012

Dakar 2012 - Alvarez , el mejor argentino en coches

Parece mucho pero es cierto. Lucio Álvarez no sólo ha sido el mejor Argentino en un Dakar en autos, también ha sido el mejor piloto amateur en la historia de la carrera, confesión hecha por el propio Etienne Lavigne. Apeló a su fuerza mental y a su capacidad conductiva. No se mareó. Fue progresivo y ascendente siempre. El mejor del 2011, el mejor del 2012. Un argentino que llevó la celeste y blanca más alto que nadie en la carrera más difícil del mundo.
Perfil bajo, eficiencia alta. “Espero que los argentinos se hayan sentido bien representados por nosotros, estamos muy felices”. Con estas palabras, Lucio Álvarez se animaba a festejar tibiamente al final del tramo especial, en Asia, a unos 120 km de Lima.

Fue un logro histórico de la pareja mendocina que integra con Ronnie Graue. Etienne Lavigne, el Director de la Carrera, lo felicitó y destacó otro aspecto que nadie sabía. Según el “Jefe” del Dakar, es la mejor actuación de una dupla amateur en la historia de la carrera más difícil del mundo.

Nunca un piloto argentino había logrado terminar un Dakar tan alto. Sexto en la clasificación general. Quinto en la última etapa. Segundo de Stephane Peterhansel a sólo 2 minutos, en el último tramo de la etapa de Nasca a Pisco, esa en la que las dunas traicionaron a los más grandes. “Llegamos al lugar, vimos que había muchos atascados, los rodeamos por arriba de las dunas y fiuuuuu…. nos fuimos, jeje”.

Y quizás lo que más llamó la atención fue su modo de ser y de correr, con humildad, casi en silencio. No es amigo de las cámaras, aunque cuando empezó a tomar conciencia de lo que estaba logrando, se animó a soltarse un poco más. Se animó a hacer chistes y todo, como anoche cuando dijo que “mirá que me gustan las dunas, pero hoy no terminaba más, las puteé hasta en Arameo. ¿Mañana? Ah no sabés como voy a pasear…”

Ese día, el último de carrera fuerte antes del epílogo, se había preguntado al largar, ¿Hoy corro con el corazón y manejo con la cabeza? ¿O le pongo todo corazón? Como argentino todo corazón, para que vean de qué estamos hechos.”

Corrió con la cabeza, no se dejó llevar por la ansiedad ni por la emoción. Fue frió y calculador, sereno y efectivo. De a poco se va a dar cuenta lo que ha logrado. En el Dakar 2011 fue el mejor argentino con un 15to. puesto sobre un Subaru Forester made in Argentina, hecho por los hermanos Barattero. En el Dakar 2012 quería más y fue por ello. Con una Toyota similar a la del Giniel De Villiers se propuso ser “top ten”, y casi es “top five”. De hecho, en la estadística probablemente lo sea dentro de unos días, si se confirma la exclusión de Robby Gordon.

Un ejemplo de método de trabajo, de paciencia, de mentalidad fuerte. Porque la carrera es larga y hay que entenderla. Lucio Álvarez la entendió claramente hace dos años, y se nota. No dice nada, casi hay que pedirle que lo haga, éste mendocino habla con el volante y el acelerador.

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