Venía haciendo un excelente Dakar. Parecía que el aguante iba a vencer a todas las complicaciones de este duro Dakar. Sin embargo, Juan Manuel Silva tuvo que abandonar. El chaqueño, junto con Rubén García, se quedó a 18 kilómetros del way point seis por una suspensión rota, la cual no pudieron reparar. En ese sector es puro fesh fesh y eso podría haber complicado un poco más las cosas.
Venía superando grandes obstáculos y haciendo un papel más que excelente. Pero el destino es cruel muchas veces. Ya había dormido una noche en el desierto porque había roto una parilla de suspensión, la cual pudo arreglar junto con su navegante Rubén García y seguir. Sin embargo, dos días después le volvió a pasar lo mismo y esta vez Juan Manuel Silva tuvo que abandonar el Dakar.
Había completado la primera parte de la décima etapa, que unió a Arica con Arequipa, de muy buena forma, pasó la neutralización y por ende el way point cinco sin pasar grandes sobre saltos, pero nunca pasó el sexto punto de control. Se volvió a romper la suspensión de la Volkswagen Amarok y esta vez no hubo arreglo. El Pato se quedó a 18 kilómetros del WP6. Lo que quizás haya complicado mucho las cosas fue que en ese sector había mucho fesh fesh, un tipo de terreno con el que no es fácil lidiar.
En estos momentos, están esperando el camión “rastrillo” para que los saquen de ahí y lo lleven hasta el punto de control seis, donde allí lo está esperando el equipo.
viernes, 13 de enero de 2012
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